el poder de tus palabras
EL PODER DE TUS PALABRAS: CÓMO EL LENGUAJE PUEDE TRANSFORMAR TU REALIDAD

Escrito por Celedonia Ramón

16 octubre 2023

Eres capaz de reprogramar tu mente y transformar tu vida sencillamente usando el poder de tus palabras.

 Así, con la expresión de tus pensamientos vas creando tu experiencia vital palabra a palabra.

El poder de tus palabras es capaz de cambiar por completo tu realidad, ya que puede influir desde la forma en que abordas tus tareas cotidianas hasta en las razones profundas que tengas para lograr tus metas y más.

Si alguna vez has pensado cómo podrías sacarle partido a ese poder, estás en el sitio correcto.

DESCUBRE EL PODER DE TUS PALABRAS

 

Si quieres saber cómo utilizar a tu favor  el poder de tus palabras, primero tienes que entender por qué son importantes  las palabras.

Nuestro lenguaje es mucho más que la base de la comunicación verbal.

Cada palabra que elegimos tiene una carga emocional y energética que  afecta tanto a  las personas que te rodean como a ti mismo. Con ellas intercambiamos ideas, creamos y contamos historias.

Pero, también tienen el poder de hacer daño, sobre todo en tu diálogo interno. El poder de tus palabras influye en tus experiencias, ¡y mucho!.

Puede convertir tu vida en un lugar seguro o en una peli de terror. Pueden llevarte a una cuestión de vida o muerte, o  cambiar tu biología.

Si utilizas constantemente un lenguaje negativo y derrotista, estarás atrayendo más negatividad a tu vida: aumento la ansiedad, depresión, reducción de las funciones cognitivas, alteración del sueño o del apetito.

Pero si optas por un lenguaje optimista e inspirador, tendrás un diálogo interno positivo que hará una gran diferencia en tu estado físico y emocional. Tendrás mayor confianza en ti mismo y  una actitud apasionada y vital que se reflejará en tus acciones y tu vida.

Te invito a que te detengas un instante y te preguntes: ¿Mis palabras son positivas, constructivas y motivadoras, o tienden hacia lo negativo?

Observa cómo te expresas y cómo influye en tus pensamientos y acciones. Si descubres que tus palabras tienden hacia lo negativo, ¡cámbialas!

Cómo cambiar la forma en la que hablamos

 

El cerebro, por instinto primitivo de supervivencia, no responde rápido a las afirmaciones positivas. Toma más en serio las negativas, porque son una amenaza.

Imagina cómo sería tu vida si te entrenaras con cada dia en cambiar tu lenguaje negativo por uno positivo más estimulante.

En mi libro Y tú, ¿te conoces? sugiero algunos ejercicios que puedes aplicar de manera sencilla y rápida sobre cambio de palabras negativas por otras positivas. Algunos ejemplos son:

 

  • Di “todavía”, en lugar de “no”

Cuando alguien te haga una pregunta cerrada a la que normalmente responderías con un «no», intenta reemplazarlo por un «todavía no».

Por ejemplo, si te preguntan si has viajado a determinado lugar en el extranjero, en lugar de decir «no», responde con un optimista «todavía no». De esta manera, mantienes la esperanza de que en algún momento harás ese viaje.

 

  • Habla en tiempo “futuro”, no en “condicional” 

El uso del condicional a menudo genera dudas y limita nuestras posibilidades. En su lugar, utiliza el futuro para expresar tus deseos y metas.

Supongamos que te fascina esquiar en la nieve. Ese «Si pudiera viajar al Pirineo esquiaría todo el invierno» que dirías, intenta cambiarlo por «El próximo invierno viajaré a Aragón y esquiaré todos los días de la temporada». Así, te enfocarás en la certeza de que lograrás lo que deseas.

 

  • Cambia de sitio el «pero» o elimínalo

El uso del «pero» resta valor a lo que has expresado anteriormente.

Si dices: “estás muy guapa, pero has llegado tarde”, cámbialo por: “has llegado tarde, pero estás guapísima”. Cuando alteras así la posición del «pero», le das más peso a lo positivo y generas una emoción más constructiva en la otra persona.

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Responsabilízate, aprende de los errores y usa palabras positivas

 

1# Sustituye la palabra “fracaso” por «oportunidad de cambio» o «error», que suena menos grave.

No hay fracasos, si aprendes de los errores. El poder de tus palabras te ayudará a hacerte responsable de la parte que te toca y ver cada experiencia fallida como una posibilidad de aprender a hacerlo mejor la próxima vez.

2# Cuando te enfrentes a un desafío, no uses la palabra «imposible», estarás limitando  la búsqueda de soluciones.

Cambia tu enfoque y dite que sólo necesitas más práctica y aprendizaje. De esta manera te centrarás en encontrar soluciones en lugar de rendirte.

3# Deja de usar la expresión «y si» de manera pesimista y dale la bienvenida a los «y si» optimistas.

En la vida, es importante ser cautelosos, pero también es esencial tener una visión positiva de lo que está por venir. Seguramente, al comenzar un proyecto te has dicho: “¿Y si esto no funciona?”

No permitas que tu cerebro se convierta en el guionista de dramas interminables. Enfócate en las posibilidades y en las oportunidades que te aguardan. Cuando el “y si” negativo intente ocupar tu mente, combátelo con un “y si” positivo: “¿Y si funciona?”

Exagera lo positivo y reduce lo negativo

 

Cuando desees expresar algo bueno, no escatimes en palabras positivas. Utiliza adjetivos como «maravilloso», «extraordinario» y exagera tus gestos para transmitir aún más emoción.

Y cuando necesites referirte a algo negativo, intenta reducir su intensidad utilizando palabras menos fuertes.

Por ejemplo, puedes cambiar «insoportable» por «molesto» y sentirás cómo su impacto es menor.

 

El poder de tus palabras en diferentes contextos

 

Sin duda, el poder de tus palabras es determinante… para lo bueno y para lo malo.

Ahora, te invito a  explorar otros contextos en los que puedes sustituir palabras negativas por otras positivas. Descubrirás cómo el lenguaje puede influir en tu percepción y en tus interacciones con los demás.

 

En el ámbito laboral

 

Cuando estés a punto de decir «No puedo hacerlo», cambia tu enfoque y di «Voy a encontrar una solución» o «Voy a buscar ayuda».

Esta actitud te permitirá superar los desafíos y encontrar oportunidades para crecer. Por muchos conocimientos o experiencia que tengas, no lo sabes ni lo puedes todo. Aparca el orgullo o la vergüenza y atrévete a pedir ayuda o consejo.

 

Relaciones interpersonales

 

Cuando te pase por la cabeza un «siempre haces lo mismo», intentar expresar tus sentimientos y necesidades de manera constructiva, utilizando frases como «me gustaría que…» o «me haría feliz si…».

Estas palabras fomentan una comunicación más abierta y empática, lo que te permitirá conectar de forma auténtica con los demás.

 

Autocrítica

 

En vez de castigarte a menudo con palabras duras como «soy un desastre» o «no valgo para nada», reconoce tu responsabilidad y reemplaza esas palabras por afirmaciones positivas como «estoy en proceso de crecimiento» o «¿qué debo aprender de esta experiencia?».

 

En tu vida familiar

 

Evita expresiones cargadas de negatividad como «siempre me decepcionas» y cámbialas por palabras que fomenten la comunicación abierta y el entendimiento, como «me gustaría hablar sobre cómo me hace sentir esto».

¡Valórate!

 

En occidente, vivimos en una sociedad muy competitiva donde las comparaciones están a la orden del dia.

Sin embargo, con la única persona con la que debes compararte es contigo mismo un tiempo atrás, para ver si vas en la dirección correcta con tu desarrollo personal.

No te creas ni mejor ni peor que nadie. No utilices palabras negativas como «nunca seré tan bueno como él», para ver lo que te falta para llegar a ser como ese referente que tienes en mente.

En su lugar, reconoce tus propias fortalezas y habilidades únicas.

Dite con convicción, palabras positivas que te empoderen como «soy muy bueno en esto, soy la solución a todos mis obstáculos, soy valioso”. Así aumentas tu confianza en tus propias capacidades para lograr tus metas.

 

Por último, te invito a leer mi libro Y tú, ¿te conoces?, donde encontrarás ideas, consejos y ejercicios prácticos para cambiar tu vida con tus palabras, autoconocerte y  gestionar tus emociones, entre otras cosas. Algo  fundamental para lograr tus objetivos y vivir la vida que realmente quieres.

¿QUÉ ES UNA MENTALIDAD DE CRECIMIENTO?

 

Una mentalidad de crecimiento, abierta, es una manera diferente de ver la vida en todas sus áreas (finanzas, relaciones, carrera profesional….hasta el alma).

Se basa en la idea de estar abiertos a la mejora, tanto de ti mismo como de tu entorno.

Es decirle un SÍ rotundo a la vida, tener una actitud optimista, aceptar los desafíos que se te presenten y utilizarlos como trampolín para impulsarte y avanzar, desarrollar nuevas estrategias, habilidades y talentos, mejorar los que ya tienes y aprender de otros.

 

Algunos ejemplos de mentalidad de crecimiento:

Partiendo de que tu manera de pensar puede darle forma a tu realidad dia tras dia, debes darte cuenta de cómo te hablas a ti mismo en situaciones incómodas.

-Frente al clásico “no tengo tiempo”, piensa “voy a hacer ajustes en mi agenda para hacer hueco”.

-En lugar de decirte “yo no puedo hacer esto”, dite “¿de qué manera puedo resolver este reto?”.

-El “no estoy preparado para hacer esto“ cámbialo por “no tengo nada que perder”.

Una mentalidad abierta reconoce las fortalezas y debilidades, no pone etiquetas limitantes, gestiona de manera responsable sus recursos para alcanzar sus objetivos, acepta la incomodidad como parte del proceso de crecimiento y se rodea de personas que la desafíen a ser mejor y la inspiren a seguir aprendiendo.

 

¿En qué se diferencia una mentalidad de crecimiento de una fija?

 

La Dra. Carol Dweck, psicóloga y profesora de la Universidad de Standford, realizó unas Investigaciones acerca de la mentalidad, en general, y descubrió que:

Nuestra forma de pensar acerca de nosotros mismos tiene un profundo impacto en la forma en que vivimos nuestra vida, que se puede cambiar una mentalidad fija por una mentalidad de crecimiento, y que la gran diferencia entre las dos mentalidades es:

Estar dispuesto o no a abrirte a los cambios de la vida. La valentía de asumir riesgos o no. Y aprender de los errores o anclarte en la derrota.

*Una mentalidad fija o conformista es la que se aferra a ideas o creencias limitantes conocidas que no cuestiona, impidiéndole crecer y alcanzar su máximo potencial.

*Es una mentalidad que sigue una programación primitiva y subconsciente, una forma de vivir mediocre y con miedo a los cambios de la vida, que te mantiene en un estado de estancamiento.

*Las personas con este tipo de mentalidad estática se expresan a menudo con: “esto es lo que hay”, “es que yo soy así”.

*La historia que se cuentan es que se aguantan con sus circunstancias y que no pueden cambiar.

*Están llenas de inseguridad y fracaso. Se suelen preguntar si los ven como inteligentes o tontos si se ríen o si dicen algo durante una conversación.

*Se preocupan por si no pudieran conseguir el éxito preestablecido por la sociedad o  por ser aceptados o ignorados.

*Siempre están tratando de demostrarse a sí mismos y a los demás que son más que ellos.

*Menosprecian el esfuerzo, porque lo ven como algo destinado a personas limitadas. No son resilientes, porque piensan que sus talentos son innatos y se creen superiores.

*Si tienen éxito rápido, como un ascenso o un aumento de ingresos, piensan que es algo eventual, una cuestión de suerte. ¡Un síntoma típico del síndrome del impostor!.

*Además, magnifican sus problemas, hacen una montaña de un grano de arena.

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¿CÓMO PUEDES FOMENTAR UNA MENTALIDAD DE CRECIMIENTO?

Puede que ya vengas de fábrica con esta mentalidad, que sea innata, pero también se puede aprender y desarrollar con la práctica diaria.

La neuroplasticidad también nos da la razón. Al aprender algo, las neuronas forman redes nuevas para comunicarse entre ellas y, al practicar lo aprendido, fortalecen su interconexión, haciendo más fácil la nueva habilidad aprendida.

 

⭐Aquí tienes unas ideas para que empieces a desarrollar la mentalidad que cambiará tu vida:

 

1. Sé consciente de cómo te hablas

No líes a tu mente, dile claramente lo que quieres y se pondrá en marcha para ayudarte a conseguirlo. Tu mente tiene un poder increíble para expandir aquello a lo que le prestas atención.

No te hables peor de lo que lo harías a tu mejor amigo. No te digas “no puedo…, no soy suficientemente …”, porque tu mente, que busca ser congruente, hará que tus acciones se conviertan en una realidad que no quieres.

Recuerda: las creencias que forman tu mentalidad, crean tu realidad. ¡Háblate para que sea la mejor!

2. Celebra tu transformación

Cuando te elogias y premias por el esfuerzo hecho en hacer algo, sin pensar demasiado en lo que quieres obtener, tienes mejores resultados.

Y si cometes errores, aprende ellos.

Revisa y ajusta tus conocimientos, habilidades y experiencia para hacerlo mejor la próxima vez.

El “no” siempre lo tienes, pero, ¿y si actúas y encuentras un “sí”?. Te sorprendería el número de veces que los resultados al tomar acción superan lo imaginado, para bien.

Así te animarás a intentarlo de nuevo hasta que al final logres los resultados que quieres en tu vida.

Cuando haces cosas diferentes, pasan cosas diferentes. Sólo hazlo lo mejor que sepas.

 

Recuerda que el cambio no ocurre de la noche a la mañana, pero te pido que no dejes las cosas a medias, porque solo obtendrás resultados a medias.

3.Amplía tu zona de confort

Tu crecimiento personal es más valioso que tus miedos.

Deja ir tus miedos al cortar la cuerda que te une a esas creencias limitantes que ya no te sirven para crear una nueva mentalidad.

No seas de los que viven una vida llena de desasosiego interior por no permitirse aceptar con calma y experimentar las infinitas posibilidades que hay a tu alrededor.

Si por ejemplo, tienes pánico a hablar en público, no lo hagas de golpe ante un grupo muy numeroso. Fórmate en oratoria y exponte ante tu miedo de forma gradual.

Empieza por practicar ante un pequeño grupo personas que sean de tu confianza.

 

Cada paso cuenta, sea grande o pequeño, para reiniciar tu mentalidad.

 

4. Lee libros de crecimiento personal

Te darán información, historias que te inspirarán, paz interior y frases que te harán un clic mental. Después aplica a tu vida lo leído para tener resultados.

Si no sabes por cuál empezar, te sugiero mi trilogía Y TÚ, ¿TE CONOCES? . Te dará una visión aterrizada y general acerca de quién eres, descubrir qué quieres de tu vida y cómo conseguirlo.

En el tercer volumen, ¿Y SI PUDIERAS CREAR LA VIDA QUE ANHELAS?, profundizo en estas ideas y comparto estrategias prácticas para cambiar una mentalidad fija por una de crecimiento y alcanzar tu máximo potencial.

 

5. Crea nuevos hábitos que apoyen tu nueva mentalidad

Comienza por hábitos sencillos y luego ve sumando otros. Puedes empezar por practicar la meditación. Las hay muy específicas según lo que quieras conseguir.

Te recomiendo que escuches la de mi canal de Youtube sobre rendimiento.

Tendrás mejores dias, semanas y años.

NO ME CREAS, COMPRUÉBALO POR TI MISMO

Recuerda que eres un ser creador y que siempre tienes el poder de elegir salir de esa rueda del hámster y vivir de otra manera, cambiando tu mentalidad.

No será fácil, pero no estás sólo en esto. Pedir ayuda es de ser inteligente, porque nadie se libra de los obstáculos del camino.

Hay muy buenos profesionales del desarrollo personal, elige el que más resuene contigo y si lo deseas, yo puedo ayudarte con mi newsletter, libros, sesiones 1&1 y mi curso TU VISIÓN DE VIDA, donde podrás unirte al grupo de alumnos. Serán tu otra familia.

Se dice que sólo vas más rápido, pero acompañado llegarás más lejos. Pues yo digo que juntos llegarás antes y más lejos.

¡Nunca sabes de cuánto eres capaz hasta que lo haces!

 

 

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